Liderazgo. Con una producción de 6.5 millones toneladas,
a finales de la década del '90, Argentina se constituyó en el primer productor mundial y
el primer exportador con una participación del 60 % del mercado internacional -1.7 mill.
de toneladas.
Divisas genuinas. Estos volúmenes de procesamiento y
comercialización resultaron en ingresos al país del orden de los 650 millones de
dólares en concepto de exportación de producto con valor agregado.
Consumo. El 70% del aceite consumido en nuestro país por
la población es procesado a partir de esa oleaginosa. La Argentina se mantiene en el
segundo lugar como productor de grano de girasol y como primero en comercialización de su
aceite.
Al exterior. El 92 % del grano de girasol producido en la
Argentina es procesado, un 65 - 75 % se exporta como aceite crudo a granel y harina
proteica y el resto como grano o como aceite refinado envasado.
Industria. El girasol es un cultivo estratégico para la
Argentina, se ha montado una industria que produce ingresos anuales de alrededor de 800
millones de dólares. Resulta prioritario desarrollar un importante paquete tecnológico
que nos permita ser competitivos a nivel mundial.
Ambiente. En la Argentina, el cultivo de girasol se
extiende entre los 24º S (Chaco) y 38º S (Sur de la provincia de Buenos Aires),
abarcando una amplia gama de ambientes donde ha constituido una alternativa para los
productores argentinos. Del total de la producción argentina de girasol, aproximadamente
1 millón de toneladas se orienta al consumo domestico. Si bien su aceite de girasol goza
de la preferencia del gusto argentino todavía no existe un reconocimiento neto del
producto.
Desafíos. Así como otros países se preocupan en generar
políticas de promoción y desarrollo para productos con menor participación, con el
objetivo de posicionarlos de una forma diferencial, Argentina debe actuar con convicción
con respecto a esta oleaginosa.