Análisis de suelo

 

?  por B. Vedia Olivera

La herramienta es fundamental para el trabajo eficaz de productores y técnicos. Un diagnóstico del terreno sirve para conocer la disponibilidad de nutrientes. También es útil para satisfacer los objetivos de un programa efectivo de fertilización.

Pasa con la salud del suelo como con la de nuestro cuerpo. Ante la duda sobre su salud cabe sólo una actitud: apelar enseguida a un chequeo. Realizado éste, sabe uno ya a qué atenerse.
De ahí la conveniencia -para toda intención de cultivo agrícola- de un previo examen exhaustivo de la calidad y sanidad del suelo.

Para Santiago Lorenzatti, técnico de Aapresid, la realización de un análisis de suelo antes de fertilizar es necesaria ante todo porque es "una herramienta que nos guía para que los productores y técnicos tengamos una aproximación de cuál es la dotación de nutrientes de nuestro suelo.

Añadió que de este modo se tiene un argumento más a la hora de definir el tipo y la dosis de nutrientes por agregar a través de los fertilizantes.

También Ricardo Melgar, técnico del INTA Pergamino, consideró los análisis de suelo como una herramienta invalorable.

Indicó que hay factores que son determinantes para arribar a un diagnóstico certero. Según subrayó, son los siguientes:"Saber cuál es el método más preciso en el momento adecuado, conocer la historia del lote y estar informado sobre los requerimientos del cultivo en cuestión.

En cuanto a la frecuencia con que deben efectuarse, Lorenzatti indicó que en general, en el caso del fósforo, al ser un nutriente poco móvil, con que se haga año por medio está bien; Sus valores no cambian demasiado de un año a otro.

Para Melgar, lo más habitual es que los análisis se realicen antes de la siembra y se repitan todos los años "para las determinaciones más rutinarias, que dicen el pH, que es una medida de la acidez del suelo, y los contenidos de materia orgánica, de nitrógeno, fósforo y el azufre disponibles, que son los nutrientes más frecuentemente deficientes y que varían rápidamente con los cambios producidos por la agricultura".

Agregó que una vez cada 3 a 5 años, o al menos una, es conveniente evaluar los contenidos de micronutrientes o nutrientes secundarios, que no varían tan rápido.

Un buen análisis

Normalmente un cultivo precisa de nutrientes que pueden ser suministrados por el suelo o por los fertilizantes. "Cuantificar la cantidad que provee el suelo al cultivo es el objetivo del análisis de suelo", explicó Melgar.

Comentó, asimismo, el técnico del INTA que un productor podría prescindir del análisis y fertilizar de acuerdo con lo que la práctica corriente de la zona indica, quizá como lo hace su vecino o el productor más conocido o exitoso. "Sin embargo -dijo-, es probable que puede estar arriesgando más de la cuenta; el suelo de su lote podría estar demandando más nutrientes para el objetivo de rendimiento fijado y quedarse corto con la dosis defertilizante, perdiendo de ese modo la posibilidad de sacar el máximo potencial de rinde de su variedad o híbrido."

De acuerdo con lo que agregó Melgar, podría por el contrario ocurrir que por no hacer un análisis de suelo se esté agregando fertilizantes más de la cuenta y encareciendo más allá de lo conveniente su costo de producción.

La interpretación de un análisis de suelo y la recomendación de fertilizar nopueden estar aisladas de las condiciones ambientales, los requerimientos nutricionales específicos del cultivo y,mucho menos,como refirió Melgar, del "criterio o de la filosofíacon que el productor viene manejandola fertilización, que generalmente tiene facetas diferentes". En uno de los más profundos estudios sobre este tema, el doctor Don Bullock, profesor de la Universidad de Illinois (Estados Unidos), afirmó que el análisis de suelo es una técnica basada en la ciencia, pero acotó que está lejos de ser una medición directa y perfecta: "Numerosos factores pueden afectar los resultados, y son los productores que entiendan y controlen esos factores los que serán exitosos".

Los costos del muestreo

Ricardo Melgar, del INTA, señaló que el gasto se sitúa "entre 2 y 4 pesos por hectárea con su correspondiente interpretación y una recomendación general". Cada análisis se hace sobre una muestra que representa entre 10 y 30 hectáreas según la uniformidad de lote. El costo es fácilmente amortizado considerando que puede modificar al menos un 10% la dosis de fertilización corriente.

Añadió que "si el costo de fertilizante y su aplicación ronda los 40 a 60 pesos por hectárea según el cultivo, es fácil entender que ahorrar un 10% de la dosis corriente paga el esfuerzo del muestreo y del análisis.

Artículo del diario La Nación

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